Conejos de Polvo, tu nueva Banda Indie favorita. Fundada en 2024 por Rey Mario en el estado de México. Hoy tienen lanzado un EP Titulado VIL con 4 canciones de las que se desprenden 2 sencillos: Amor Profano que cuenta con 2 versiones; una de ellas a piano, y Prisión de Papel, que también cuenta con dos versiones, una de ellas acústica. El estilo de la banda es Rock Alternativo en español con letras introspectivas.

Mover piezas para que nada se apague: las nuevas acciones detrás de Conejos de Polvo

Conejos de Polvo está entrando en una etapa de movimiento constante. No es un impulso improvisado ni una maniobra técnica: es un acto de resistencia. Mario Rey lo resume sin rodeos. Mantenerse vigente, no perderse en el ruido, vencer las propias dudas. Todo al mismo tiempo. Ese estado exige reinventarse cada día, aprender algo nuevo, asumir retos que no existían ayer. Por eso ahora el proyecto está tomando un nuevo rumbo.

Las colaboraciones para el siguiente EP son parte de esa transformación. No son simples alianzas; son hilos que vienen desde atrás. Músicos emergentes y otros que parecían retirados regresan a escena para cerrar ideas que en su momento quedaron suspendidas. Retomar eso es recuperar palabras que no podían quedarse mudas. Esas voces compartidas son una de las razones por las que Conejos de Polvo existe hoy.

En paralelo, el proyecto se está posicionando en espacios donde antes no figuraba. Wikis, Bandcamp, plataformas donde la presencia no ocurre por casualidad. Es trabajo silencioso, casi invisible, pero necesario para que la obra respire. No puedes detenerte. Este juego se gana por resistencia, no por velocidad.

Cada acción —devolverle vida a colaboraciones antiguas, abrir puertas con músicos que tienen caminos distintos, escribir el nombre de la banda en lugares donde antes no aparecía— responde a una misma idea: compartir. Que la música sea un refugio. Que exista un sitio donde estar mientras pasa la tormenta. Conejos de Polvo avanza porque tiene claro ese destino, uno donde las voces del pasado y del presente encuentran espacio para decir lo que aún tenían guardado.


Conejos de Polvo presenta VIL: un regreso a los orígenes, un escape hacia la luz

“Desde lo más bajo de mi ser hasta lo más luminoso y limpio.”

El nuevo EP de Conejos de Polvo, titulado VIL, marca un punto de partida y, al mismo tiempo, un retorno. El nombre no es casual: VIL fue el alias artístico que Rey Mario utilizó en su juventud, una etapa en la que comenzó a escribir las primeras canciones que hoy, años después, encuentran su forma definitiva. Retomar ese nombre no fue una decisión nostálgica, sino un acto de memoria. Un puente entre lo que fue un proyecto solista y lo que ahora se ha convertido en una banda con identidad propia.

Compuesto por cuatro temas, el EP recorre el territorio emocional de las relaciones fallidas y la introspección, con letras que transitan entre el desencanto y la liberación. En sus canciones se respira la huida de lo que duele, sin buscar lástima ni perdón. Hay ruptura, sí, pero también una voluntad clara de sobrevivir. VIL no es un lamento, sino una válvula de escape.

Musicalmente, el EP se sostiene sobre un sonido crudo, rockero y oscuro, con una energía que recuerda los días más intensos de la adolescencia, pero con una producción que revela madurez y control. “Siempre quise hacer mi propia música, y hoy tengo los medios para producirla a mi gusto”, dice Mario, quien ha llevado adelante el proyecto con independencia total, desde la grabación hasta la mezcla.

A nivel visual, Conejos de Polvo mantiene su universo simbólico característico: los conejos siguen presentes como alter ego, testigos y víctimas; una diabla en minifalda irrumpe en el tercer tema; y una botarga de conejo se convierte en figura central del cuarto. Cada elemento es parte de una narrativa visual que extiende las emociones de las canciones más allá del sonido.

VIL es todo lo que fui y todo lo que aún busco ser”, resume el artista. En un momento de trabajo intenso, introspección y duda, el EP emerge como una declaración de voluntad: una reafirmación de que los sueños juveniles no se extinguen, solo esperan su momento.

El resultado final es un viaje emocional que invita a sentir los mismos escalofríos y lágrimas que acompañaron su creación. VIL no solo es un debut: es una reconciliación con el pasado, un renacimiento en forma de música